Al amparo del Arsenal Militar, del crecimiento económico y poblacional que suscitó en la comarca, en los albores del siglo XIX fueron surgiendo en la ría numerosos astilleros de iniciativa privada, animados por la apertura del mercado indiano tras el cese del monopolio de Sevilla sobre el comercio colonial. El más antiguo de ellos fue el astillero de A Cabana, fundado por Juan Antonio Cardemil en 1810, capaz de construir buques de hasta 35 metros de eslora. Su dique de mareas, cuya morfología se corresponde con los diseñados por Jorge Juan y Sánchez Bort para el Arsenal Militar constituye un ejemplar casi único en el mundo y se encuentra además en un entorno natural de gran belleza.