PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD
La importancia histórica y cultural del conjunto formado por los castillos de la ría de Ferrol y del Arsenal Militar, fruto de la racionalidad de la Ilustración, es de sobra conocida por todos los ferrolanos. Estas instalaciones constituían, en el siglo XVIII, la mayor base naval militar de Europa y hacían de la ría un fortín inexpugnable desde el mar, tal y como ponen de manifiesto las infructuosas incursiones inglesas.
Las construcciones forman parte del pasado más glorioso de la ciudad y hoy constituyen una huella de identidad indeleble. Por eso hace unos años se emprendió el camino para conseguir de la UNESCO un reconocimiento a esta valía en forma de declaración de Patrimonio de la Humanidad.
Poco a poco se fueron sumando apoyos, algunos de tanta envergadura como el Parlamento Gallego o el Consello da Cultura Galega, o muestras de interés como la de ICOMOS (Comité Internacional de Monumentos y Sitios), organismo asesor de la UNESCO para temas de patrimonio.
El Centro Internacional de Estudios sobre Fortificación, creado en Ferrol gracias a un acuerdo entre el Concello e Icomos, puede suponer un gran empujón para la iniciativa. Este órgano de documentación y organización tendrá sus sedes en el centro cultural Torrente Ballester y en el castillo de San Felipe durante un período de tres años, prorrogable por otros tres.
El gobierno ferrolano y la ciudad, en virtud de los muchos apoyos recibidos hasta el momento, no dejarán de luchar porque los Arsenales y los castillos de la Ría obtengan el reconocimiento de la Humanidad. La muralla de Lugo trabajó diez años para conseguirlo y al fin obtuvo su premio. Si lo logra, Ferrol podría ser el tercer conjunto gallego declarado Patrimonio de la Humanidad, después de Santiago y Lugo.
La propuesta
El Arsenal militar y los castillos de la ría de Ferrol son los elementos más representativos entre las construcciones navales del XVIII. Su valor se sustenta en dos ideas básicas, utilidad y ciencia, presentes en todas las obras de la Ilustración ferrolana.
Los proyectos fueron diseñados conjuntamente atendiendo a un criterio racional. Se trazó no sólo un conjunto defensivo, sino una ciudad completa. Ferrol pasó de tener 200 habitantes y ser una villa marinera a convertirse en la base de la Marina de Guerra más importante de Europa. El proyecto abarcó casi toda la ría, con un eje operativo de 12 kilómetros y las principales obras se realizaron con un margen de cuarenta años (1739-1779). Paralelamente, los mismos ingenieros que trazaron las instalaciones militares diseñaron los barrios de la ciudad. El Arsenal Militar, declarado Bien de Interés Cultural en 1994, conserva gran parte de las construcciones originales, complementadas por otras posteriores. Son especialmente relevantes:
Del siglo XVIII
- Cortina, que incluye una polvorera, garitas, troneras...
- Foso defensivo por la zona de tierra
- Dique sur de abrigo en la dársena interior y su espigón de cierre
- Muelles de las dársenas
- Cuartel de la Compañía de Guarda Arsenales
- Sala de Armas, con sus almacenes contiguas porticados y la plaza que se abre sobre el mar.
- Fuente de la Fama
- Puerta del Dique
- Portada del antiguo cuarto de Ayundantía Mayor
- Despacho-residencia del Almirante
- Museo y Biblioteca de la Zona Marítima del Cantábrico (antiguo cuartel de Presidiarios de San Campio)
- Oficinas de la Comandancia General (antigua Tenedoría-Almacén General)
- Sala de Proyectos de la Empresa Izar (antiguo gran tinglado de maestranza)
- Herrerías antiguas
- Portada del antiguo edificio de Ingenieros
Añadidas en el siglo XIX:
- Residencia del Capitán de la Compañía de Guarda-Arsenales
- Oficinas de la 31 escuadrilla
- Fuentes-algibes en Puerto Chico y Herrerías
- Laboratorio
- Puerta del parque
- Despacho-residencia del Ayudante Mayor
- Edificio de la despensa
- Dique seco de carenar San Julián
- Puerta del astillero antiguo
Otras construcciones susceptibles de ser incluidas:
- Cuartel del Tercio Norte de Infantería de Marina
- Edificio de la antigua Capitanía General
- Trazado y edificaciones del Barrio de la Magdalena
- Restos del barrio de Esteiro
Los castillos de la Ría conforman un conjunto bien definido de fortificaciones costeras. Aunque fueron construidos antes del Arsenal, sus obras principales y su concepción defensiva datan de la misma época. Además de las obras principales existen otras posteriores, como los restos de la Muralla de la cidade o el polvorín del Vispón, que pueden sumarse a la propuesta. El conjunto incluye principalmente:
- Castillo de San Felipe, declarado Bien de Interés Cultural. Cuenta con una batería abaluartada de gran extensión y gran valor arquitectónico
- Castillo de Nuestra Señora de la Palma, en Mugardos, también declarado Bien de Interés Cultural
- Baterías colaterales de la ensenada de Cariño y de la Boca de la Ría. Estas construcciones son del XVIII e incluyen la batería de San Cristobal, y de San Carlos e la de las Viñas, todas ellas declaradas Bien de Interés Cultural.
Las obras ferrolanas son de la misma época que la fachada del Obradoiro, pero con un estilo totalmente antagónico. Si la fachada Compostelana es de los máximos exponentes del barroco, el clasicismo francés impera en cada una de las líneas de las construcciones de la Armada. Todos aquellos que trabajaron en Ferrol contratados por el Departamento Naval constituyen las primeras generaciones del racionalismo ilustrado y sobrio de la arquitectura militar gallega.
A todo esto hay que sumarle que, en general, todas estas construcciones están en un buen estado de conservación y permanecen en uso.